21 MAYO 2005

    VIII DIA DEL BALONMANO DE URDANETA

Hace ya muchos años, en una galaxia muy muy lejana, un niño pequeño y gordito se disponía a jugar un partido de balonmano en la pista de los Escolapios. Se trataba del disputadísimo enfrentamiento para decidir quién quedaba séptimo clasificado de los ochos equipos que participaban en el Torneo de Navidad de aquel año 92. El BM.Romo infantil, dirigido por Chino y Buke no había ganado un partido en toda la temporada y aquel día lo logró. Por cierto, después de aquel día no ganó ningún partido más.

Imanol Bilbao, el capitán del equipo, levantó el trofeo (recuerden: de séptimos clasificados) mientras todos, nos recuerdo en fila detrás de él, levantábamos los brazos y saltábamos de alegría.

Cuando miro esa copa, pienso que si pudiera volver a atrás en mi trayectoria en el balonmano, querría volver a quedar séptimos de ocho en Escolapios aquellos días.

Ayer, viendo a los alevines, volví a aquel Torneo. Disputaban el Día del Balonmano de Urdaneta y ahora tienen la posibilidad de tener un recuerdo de los que no se borran. Unos los recordarán más y otros menos, pero ayer todos vivieron momentos diferentes y llenos de emoción.

El VIII Día del Balonmano de Urdaneta, enhorabuena Mato, Jokín y cía, comenzó con la ausencia momentánea de nuestro primer rival, Gaztelueta. Los leiotarras llegaron tarde a la cita y ambos equipos disputaron el partido fuera del horario previsto. Victoria para comenzar y rápidamente el segundo rival de los tres de la primera fase, La Salle.

La Salle fue un rival muy duro, probablemente el partido más complicado del Torneo. Su jugador central, muy hábil, rompía nuestra defensa con facilidad. L@s nuestr@s sacaban petróleo de cada uno de los contraataques de los que se disponía, ya que en el ataque estático nos costaba mucho jugar. Finalmente, La Salle se desinfló a falta de pocos minutos y pudimos terminar más o menos tranquilos, sumando la segunda victoria de la mañana. 6-10.

Prácticamente clasificados para semifinales por primera vez en nuestras participaciones en Urdaneta, comenzó nuestro camino navarro hacia la final. El tercer rival del grupo fue el equipo del Loyola de Pamplona femenino. Nuevamente el contraataque del Romo decidió ante unas rivales con muy buenos fundamentos.

Y estábamos en semifinales. Padres, madres y entrenadores disfrutábamos viéndoles disfrutar.

El Loyola de Pamplona B, fue rival los primeros minutos. En ese tiempo las dos defensas funcionaron y se pudo ver un partido reñido y disputado. Más allá del minuto 10 del partido el Romo mantuvo el tono defensivo y los pamplonicas comenzaron a perder balones que les alejaban de la final, mientras nosotros empezábamos a pensar en el polideportivo de Urdaneta a las 14 horas, donde, íbamos a disfrutar de lo lindo.

El Loyola navarro A se plantó en frente nuestro con intención de "vengar" la eliminación de sus equipos hermanos. Fue una final bonita, muy disputada, y decidida en los últimos minutos. El paso del tiempo de juego decía que nos faltaban conocimientos suficientes para poder doblegarles y nos agarramos a derrochar ganas y esfuerzo en el parquet verde. Mantuvimos las espadas en todo lo alto para terminar perdiendo 6-10 con una satisfacción inmensa y sin poder decir más que enhorabuena a los del Loyola. Fueron mejores.

Nosotros nos volvimos inmesamente contentos. Celebraremos esta participación con una merendola de las que no se recuerdan, y en ella, nos acordaremos de todos los entrenamientos y partidos ganados y perdidos que hemos tenido que disputar para mejorar y conseguir un día tan bonito como el 21 de Mayo de 2005. El día en que quedamos Subcampeones del Torneo de Urdaneta. Dejad un hueco es vuestra memoria para recordadlo siempre.

L.G.